"Romeo y Julieta" al ritmo del hip hop
Con el estreno de este clásico de Shakespeare, el TNCH conmemora el aniversario 390 de la muerte del dramaturgo inglés y celebra el Premio Nacional de Arte 2005 de Fernando González Mardones, director del montaje.
Todas las pasiones humanas están resumidas en esta obra de Shakespeare. Incluso, andan medio revueltas. En esta versión libre que dirige Fernando González Mardones, Premio Nacional de Arte 2005, el amor, el odio y el placer sexual están a flor de piel.
Y tenía que ser así. Los protagonistas de "Romeo y julieta se aman" -así se titula esta adaptación- se encuentran en plena revolución biológica, con sus cuerpos dispuestos al crecimiento y a la madurez física y mental, presiones propias de la naturaleza que anuncian profundos cambios en la manera de pensar y sentir. Sin contar que, además, la pareja luchará por ocupar un lugar propio en el mundo hostil en que les tocó vivir como consecuencia de la rivalidad y el odio ancestral que existe entre las familias Montesco y Capuleto. Una decisión que les costará caro, ya que el destino los precipitará inevitablemente a la tragedia.
Una mirada desde el país
La historia de Romeo y Julieta es conocida universalmente. Por eso adquiere un valor especial la propuesta del director en este montaje. Tal vez aprovechando que la traducción que se usa en esta ocasión fue hecha por Pablo Neruda, Fernando González mira la obra con ojos locales para acercarla a la realidad chilena.
De este modo, por arte de magia y por las leyes de la ficción, el director situó Verona en Santiago, y las mansiones de los señores Montesco y Capuleto en casas comunes y corrientes de una población marginal. Los aristócratas originales ahora son pequeños propietarios de una botillería y una carnicería.
Pero tal vez la decisión más relevante de este montaje es haber creado un ambiente humano y social que tiene como referencia especialmente al hip hop, un movimiento cultural de expresión multifacética, que se manifiesta a través de una música, baile y vestuario propios, elementos que forman parte de una visión alternativa y fuertemente contestataria respecto de la sociedad actual.
Será una versión más callejera, energénita, poética, musical y lúdica este "Romeo y Julieta se aman", título cuya escritura tuvo a la vista los grafitis que proliferan por las murallas de nuestras ciudades. Por eso mismo, como integrantes de una o dos tribus urbanas, los personajes que en la obra interpretarán actores y actrices vestirán pantalones anchos, polerones con grandes letras y zapatillas de caña alta.
Pero el acento contemporáneo del montaje excede los elementos exteriores. El director ha querido dar cuenta de la espiral de violencia que sacude a la sociedad, a la que están expuestos en forma especial numerosos jóvenes de escasos recursos que viven en le periferia poblacional. Aquellos que tácita o expresamente son incluidos en una falsa y prejuiciosa ecuación que relaciona pobreza y marginalidad con delincuencia, drogas y pandillas, muchas veces sólo por la forma no convencional de vestir que los caracteriza o por el lugar en que viven.
En este ambiente les tocará vivir a Romeo y Julieta. Allí se rebelan, aman, pelean, lloran y mueren por amor.
